La tercera fase del centro penitenciario de Teruel ha supuesto la ampliación de infraestructuras estratégicas destinadas a reforzar la capacidad operativa y funcional del complejo. En una superficie aproximada de 11.000 m², el proyecto ha requerido el desarrollo de instalaciones eléctricas adaptadas a los exigentes estándares de seguridad, redundancia energética y fiabilidad propios de las infraestructuras públicas críticas.
Con una potencia instalada de 2 MW, el sistema eléctrico diseñado permite garantizar el suministro continuo a los distintos edificios, sistemas de seguridad, iluminación perimetral, instalaciones técnicas y equipamientos operativos del recinto. La ejecución de las infraestructuras eléctricas se ha integrado dentro del proceso constructivo liderado por Acciona, asegurando una distribución energética eficiente, estabilidad en la red interna y capacidad de respuesta ante escenarios de alta demanda eléctrica en un entorno donde la continuidad del servicio es crítica.